Todo nació con un tuit que hizo Macarena Ramírez en su cuenta personal de Twitter.

El mensaje era claro: «Si alguien se quedó sin trabajo, no está recibiendo ayuda del gobierno y en algún momento se les termina la comida… Por favor no se vayan a la cama sin comer, escríbeme sin miedo, sin vergüenza. Aquí y con el apoyo de muchos buscaremos cómo ayudar», decía. Sin buscarlo, el mensaje se transformó en viral y surgió un grupo de 11 personas cien por ciento disponibles para comenzar a ayudar a familias que lo necesitaban.

Así, creamos una campaña bajo el nombre de dar&recibir; Esta campaña se basó en la entrega de cajas de mercadería a familias que solicitaban la ayuda a través de un formulario en nuestro sitio web. En paralelo abrimos una cuenta corriente dedicada exclusivamente para juntar aportes de personas naturales que se querían sumar a esta red de ayuda. Por otro lado también comenzamos a recibir aportes de marcas como En Línea, Nescafé o CCU. Así, la primera quincena de abril, comenzamos a entregar las primeras canastas de alimentos a familias de la Región Metropolitana y de la Quinta Región.
El 10 de junio llegamos a nuestra primera meta que era entregar 1.000 cajas de mercadería. Tras llegar a esta meta, y en base a nuestra experiencia adquirida en terreno, nos dimos cuenta que una caja de mercadería no bastaba. ¿De qué servía tener una caja de mercadería si no había gas para cocinar? Así el 16 de junio nos transformamos en Fundación Apaña y agrandamos nuestros horizontes. Desde esa fecha hemos ayudado a familias no solamente con una caja de mercadería, sino que también con su necesidades básicas. El objetivo de nuestra fundación sigue siendo el mismo: Que la generosidad se haga viral y que nadie se vaya a la cama sin comer.

Gracias al aporte de Peugeot, que nos apañó con dos camionetas, hemos podido llegar a localidades más alejadas y trasladar donaciones de mayor volumen. Así, el 26 de junio comenzamos el «Apaña Tour», las primeras localidades a las que hemos llegado con ayuda han sido Ventanas, Puchuncaví, Horcón, Limarí y Ovalle. A las familias de estos lugares las apañamos con alimentos, ropa de abrigo, gas y servicios básicos. Nuestros planes a futuro son poder visitar localidades como Pomaire, Lota, Valle del Elqui, La Serena, La Ligua, entre otros y apañar con mil cajas de mercadería, servicios básicos y reparación de casas.

Otro de nuestros planes es poder apañar cada vez más a familias de la clase media. El mensaje que inició esta campaña decía: «Por favor no se vayan a la cama sin comer, escríbeme sin miedo, sin vergüenza», y eso es lo que buscamos: que nadie sienta vergüenza por pedir que le echemos una mano. Nuestra red de ayuda es 360ª, es decir, hoy te toca pedir apoyo, pero mañana quizás tú podrás apoyar a otras familias.

Te invitamos a seguir siendo parte de esta red de ayuda que busca volver a confiar en el otro mediante un círculo virtuoso.

Y tú, ¿Nos apañas?